Tuesday, January 16, 2007

Ganar, ganar, ganar!!! (Segunda parte)


Terminó el Suramericano de Sevens en Chile y la actuación de Venezuela, fue demasida tímida, el equipo masculino no obtuvo victorias y el equipo femenino consiguió apenas un tercer lugar. Y si comparamos la actuación de los venezolanos con otros equipos de la region B de América del Sur; Brasil, el archirival de la vinotinto, logró una victoria ante los venezolanos en la primera ronda y el equipo femenino se tituló campeón del evento. La única victoria de Venezuela, en siete juegos, ante los cariocas fue en el 2003, el resultado fue 31-16.

Y yendo más atrás, Brasil se tituló Campeón en el pasado Suramericano de Rugby en Caracas y si vemos los últimos tres años, la conclusión no es nada positva; si medimos estos resultados a nivel de selecciones encontramos poco progreso para Venezuela que ha también bajado unos puestos en el ranking mundial. La última victoria de la selección fue en octubre del 2006 ante Perú en el Suramericano de Caracas, pocos días después de haber perdido ante Colombia 28-22, y si comparamos los años de rugby que tienen estas naciones, fue un esquálido marcador a favor de la vinotinto de 6-0. Es como si en fútbol, Inglaterra jugara contra Venezuela, en Londres y los locales sólo anotaran un gol. Seguramente ardería el futbol ingles.

Pero en Venezuela, nada arde ni cambia nada y ante este panorama sólo queda preguntarse ¿Qué pasa en Venezuela con el desarrollo del rugby y las selecciones nacionales? ¿Cuáles son los planes de la Federación, de los desarrolladores y del entrenador nacional en los próximos cuatro años?

Recuerdo que en las eliminatorias del Mundial del 2003, no hace mucho, en el 2001, la selección nacional vapuleaba a sus oponentes, pero desde entonces la brecha se ido cerrando cada vez más y ahora los resultados se han invertido, son los oponentes quienes vapulean a Venezuela. Desde Octubre del 2001, la vinotinto no ha ganado más de dos juegos consecutivos, 55-0 ante Colombia y 46-19 ante Peru.

Con todo esto, lo único que puedo decir es que definitivamente hay deficiencias en Venezuela, y eso debe cambiar rápido y efectivamente, o por lo menos empezar a planificar enfocado a hacer cambios progresivos que lleven a victorias con un excelente uso de técnica y habilidades individuales y colectivas y por supuesto a conseguir mucho más de dos victorias consecutivas. Exite potencial y mucha disposición de jugadores y seguidores pero desafortunadamente, los planes, politicas, estrategias empleados por quienes dirigen y planifican el rugby nacional o los que se encargan de lo técnico y el desarrollo no son nada efectivos, al comparar el número de victorias y derrotas (desde 2001), las últimas superan a las primeras (9 – 14). Definitivamente el rugby en Venezuela ha involucionado, y seguiremos bajando en el ranking mundial sino se pensamos y actuamos como GANADORES.

Ganar, Ganar, Ganar!!!



En Venezuela como entrenador siempre quise ganar a toda costa, y ahora que veo hacia el pasado, siento que hubo mucha presión para ganar, y a los jugadores sin tener mucho nivel técnico les exigi demasiado. Quizás, esa fue una de las mayores causas de todos los problemas de actitud, dentro y fuera de la cancha, que tenía con los jugadores del equipo. Había una fuerte resitencia en el grupo al éxito.

Mi error, indudablemente, fue pensar que el equipo tenia talento y mucho potencial y podia ganar, pero no me dí cuenta que no teníamos el nivel técnico ni las habilidades necesarias y sufcientes para ganar convincentemente, en dos años, sólo ganamos un par de juegos.

Jim Greenwood en su libro Total Rugby, dice que ganar es una necesidad imperativa si se quiere recibir apoyo de los jugadores, fanáticos, medios y patrocinantes, pero aclara que sólo a nivel “élite” (selecciones nacionales, equipos profesionales) es una necesidad.

A nivel de clubes (aficionados o sociales) lo más importantes es promover la participación. Para los jugadores, sentirse parte y formar parte de un equipo; y para los entrenadores desarrollar las habilidades y técnica de los jugadores, son las prioridades. Ganar a toda costa para Greenwood significa ganar convincentemente, es decir, vencer al oponente una y otra vez mostrando un buen nivel de técnica y destrezas dentro de la cancha. Además de una excelente cultura de rugby fuera de ella.

Venezuela volvió a perder en rugby, y parece ser que en Venezuela no saben (quienes dirigen la Federación y muchos otros jugadores y seguidores del rugby) separar el social rugby del nivel élite al “planificar la selección” y al momento de medir éxitos y fracasos de la selección nacional.

Cuando la vino tinto (asi se denomina al equipo nacional de rugby, igualmente al de fútbol, por el color de su uniforme) sale a la cancha juega, según sus seguidores y dirigentes, con el corazón, con garra, con orgullo pero por los resultados, no con el nivel técnico suficiente para derrotar a sus similares. Hace poco la vino tinto terminó tercera detrás de Brasil y Colombia y no muy lejos en la tabla de Perú en el Suramericano de Rugby en Caracas. Y este fin de semana perdió todos los juegos en la primera ronda en el Suramericano de Sevens en Chile (modalidad más rápida de Rugby, donde siete jugadores por equipo tartan de anotar la mayor cantidad de puntos posibles en dos tiempos de siete minutos).

El primer partido terminó 54-0 a favor de Argentina, después fueron los uruguayos quienes salieron victoriosos 47-0 y finalmente los vecinos de Brasil vencieron a la vino tinto 26-5. Un vez más quedó demostrado, en términos generales, el bajo nivel ofensivo y defensivo de Venezuela y eso no es otra cosa que producto de la errada ejecución en los programa de desarrollo y seguimiento de jugadores a nivel de selecciones, y el poco apoyo de quienes dirigen el rugby hacia los clubes y jugadores no elites.

Después de estos resultados, como es costumbre, no faltará quien felicite a los jugadores y sus dirigentes por el esfuerzo, como es costumbre, y olvidando o quizás no reconociendo que a nivel de selecciones y campeonatos suramericanos o mundiales no son los esfuerzos, ni el corazón, ni la garra los que anotan los puntos y ganan los juegos. En ese nivel se anotan puntos con destrezas, condiciones físicas y buen uso de la técnica y lass habilidades individuales y colectivas.

Ante estos resultados en los último años, en cualquier Fedeación de Rugby del mundo con alto sentido de gerencia, responsabilidad y que apunta a la excelencia (en este caso a tener el mejor equipo nacional de la region B de América del Sur), lo menos que hubiesen hecho es poner sus cargos a la orden, desde el presidente hasta el coach, por no haber conseguido "la formula" para tener un equpo nacional ganador.

En el caso de Venezuela, no es difícil imaginar, entonces, que se seguirán repitiendo estos resultados una y otra vez, y se seguirán justificando las derrotas, reconociendo sólo los méritos del oponente y no corrigiendo nuestras limitaciones.

Wednesday, January 3, 2007

2007: Nueva ley desde el primer día


Ha comenzado el ano 2007, el año del mundial de rugby y desde el primer dia del año entro en vigencia la nueva ley del scrum. Ley que será puesto en práctica por los árbitros en todos los niveles y canchas del mundo.

El scrum o mele como le dicen los argentinos ha sido el principal tema de coversación cuando de se ha hablado de seguridad en el rugby recientemente. Pero equipos como los All blacks y los Pumas de Argentina, son reconocidos en el mundo por haber desarrollado la mejor técnica, y los más potentes y fuertes forwards o delanteros (como se les dice en español) en el scrum, mientras equipos como Australia e Inglaterra no han corrido con la misma suerte y actualmente su técnica en el scrum no es de las mejores y sus delanteros no son tan fuertes y potentes.

En el juego de semi finales entre los Wallabies (equipo nacional de Australia) y los All Blacks (equipo nacional de Nueva Zelanda) del pasado Campeonato Mundial, Ben Darwin, pilar de los Wallabies sufrió una lesión de cuello durante un el colapso de un scrum. Afortunadamente el “mayday” (palabra utilizada por los jugadores en el scrum, cuando sienten excesiva presión en el cuello o la espalda corriendo el riego de una lesión) fue escuchado por el árbitro y los forwards de ambos equipos. Inmediatamente el arbitro pitó y todos dejaron de empujar, luego los jugadores se separaron lentamnente: primero el número 8, después los flanker, seguido los segunda líneas y por último los pilares y el hooker. Si un jugador permanence en el piso, es recommendable no moverlo, el jugador debe ser atendido por un doctor. "Mayday" salvó la vida de Darwin.

Con todo esto me surge una interrogante: cuando un jugador sufre una lesión en el rugby ¿es culpa de la formación o es culpa de la técnica ejecutada por el jugador? O acaso ¿es culpa del entrenador por haber colocado a jugadores técnica y físicamente no preparados para esa posición? O ¿es también el árbitro el responsable? Creo que si fuese culpa del scrum, como formación el número de lesiones seria muchísimo más elevedo considerando el número de meles que se relaizan durante un juego. Asi que para mi los factores responsables de estas incidencias están en el jugador y el entrenador, ambos responsables del desarrollo de las habilidades y destrezas físicas y técnicas del jugador. Finalmente otra pregunta: ¿Solucionará la nueva ley estas deficiencias?

La nueva ley, la cual contempla el cumplimiento de cuatro pasos previos al contacto o engagement –acunclillarse, tocar, mantener la posicion de distancia, y engancharse- (crouch, touch, hold and engage) es muy similar a la ley para jugadores menores de diecinueve anos, puesta en practica hace algunos anos atrás.

Aunque para muchos esta nueva disposición hace el scrum más seguro y menos brutal, para otros, a pocos meses del mundial, sólo favorece a los equipos menos afortunados en desarrollar una efectiva y potente técnica.

Saturday, December 23, 2006

Todos para uno y uno para todos


Para mí rugby es un juego donde todos deben participar, si se desean tener los mejores resultados. Entrenadores, oficiales, juntas directivas de los clubs o equipos, árbitros, espectadores y representantes son factores muy importantes en la formación individual y conjunta de jugadores y equipos.

Actualmente es un juego donde los jugadores (los buenos jugadores) necesitan tomar decisiones, y utilizar sus habilidades en diferentes situaciones y roles, responsablemente, ahora no es como solía ser cuando yo empecé a jugar, por ejemplo los forwards eran los pesados, “los responsables” del contacto, rucks and mauls, y era muy extraño ver a un forward correr y hacer un buen pase largo. Eran sólo los líneas los rápidos, los que corrían con el balón y dependían de los balones que los pesados limpiaban o recuperaban. Ahora son quince jugadores en la cancha con roles y hablidades muy parecidos, quizás sólo el line-out y el scrum los diferencia más notablemente, hoy en día los más pesados deben ser ágiles, correr, tener un buen pase y visión, y los rápidos deben ser fuertes al contacto y tener buena técnica de ruck y maul.

Aunque de todos esos factores responsables en la formación de los jugadores el entrenador es el más importante, todos, sin excepción deben trabajar en conjunto, y como una empresa, todos apuntando hacia la misma dirección.
Para una empresa su meta debe ser tener ganancias al final del año financiero y crecer como negocio a mediano o largo plazo, para un club de rugby las metas no son muy diferentes. Pero para atraer patrocinantes, nuevos o experiementados jugadores, y crecer como organización hay que ganar, ganar constante y convincentemente, no por casualidad o por mal desempeño o bajo nivel del equipo rival.

Cómo ser entrenador y no morir en el intento (II parte)


Mientras jugué rugby, varios entrenadores, algunos venezolanos, otros ingleses, australianos, todos distintos, con métodos diferentes me enseñaron “algo”, una parte del rugby que sé y conozco, Algunos aportaron mucho a mi formación como jugador, pero otros poco y hubo uno que fue contrariamente desmotivador y no aportó nada. Aunque pensándolo bien aprendí lo que no se debe hacer. De él copie todo, pero para no repetirlo.

Honestamente creo que ha sido el peor entrenador que he conocido, siempre llegaba a los entrenamientos sin un plan, y si lo tenía era siempre el mismo, el mismo calentamiento, los mismos ejercicios y pocas veces intervenía para corregir o cambiar algo, pocas veces le escuche la voz, asi que la comunicación no era muy abierta. Al final me fui de ese equipo y vi desde lejos como el equipo perdía una y otra vez, no sólo en puntos, también en motivación y jugadores.

Este coach murió en el intento y lo peor es que mató al equipo y las posibilidades de ser un equipo ganador y el chance de los jugadores jóvenes o nuevos de aprender.

Pienso que es muy importante que todo coach tenga visión o idea de lo que quiere lograr, además unos valores o principios que lo guien a hacer las cosas. Al inicio de la temporada pasada yo establecí a donde quería llegar con los jugadores y el equipo y escribi en un papel cada uno de los valores o principios que me ayudarían a desarrollar mis objetivos en cada entrenamiento. Al paso de las semanas esos prinicpios fueron mejorandose (gracias al feedback dado por los jugadores durante entrenamientos y juegos). Pero lo más importante es hacer posbile que tanto jugadores como yo disfrutemos el entrenamiento, nos divirtamos.

Mis valores son flexibles, los he cambiado en busqueda de la excelencia al momento de hablar con los jugadores, de planificar cada entrenamiento y en mi desempeño como coach dentro y fuera de la cancha

Cada entrenamiento se debe planificar detalladamente (especificando tiempo de los ejercicios, equipos a utilizar y número de jugadores participar), basado en la corrección de los errores cometidos en los juegos.

Yo reconozco mis limites y capacidades que tengo como entrenador por ello ando en una constante búsqueda de información, leyendo libros de entrenamiento, tomando ideas de otros coaches, ensayándolas y mejorándolas, y asistiendo a distintos cursos y seminarios. El rugby evoluciona y como coach tambien hay que evolucionar.
En Australia para mi lo más difícil ha sido el lenguaje, el cambio en el idioma. Todo mi aprendizaje y conocimiento de rugby era en español. Ahora me ha tocado aprender de nuevo, y mas aún cuando tengo que comnicarme con jugadores jóvenes.

La comunicación es absolutamente imprescindible para que haya un buen entendimiento entre jugadores y entrenador. Como entrenador siempre hay que comunicarse con respeto hacia los jugadores, árbitros, managers, representates y público en general, además debe hacerse con actitud positiva, y siempre motivar e incentivar a los jugadores; el peor error es regañarlos, gritarlos después de un juego perdido, lo mejor que se puede hacer es dejar los comentarios del juego para el entrenamiento, siempre escuche a sus jugadores, los jugadores siempre tienen algo que decir.

Cómo ser entrenador y no morir en el intento


Cuando yo empecé como entrenador en 1995, no había la cantidad de información y recursos de entrenamiento que hay hoy, es responsabilidad del entrenador buscar ideas nuevas, no simplemente copiarlas de otros, cada jugador es distinto, las necesidades del equipo son diferentes y los objetivos y metas también varían. Lo ideal es tomar ideas, modificarlas, mejorarlas y adaptarlas a los jugadores y al equipo.

En dos años de experiencia de rugby en Australia, he tenido la oportunidad de aprender mucho más cosas del juego y mejorar mi visión, técnica y habilidades como entrenador que me permiten ayudar a desarrollar y mejorar la técnica y habilidades de los jugadores.

Creo que todo entrenador deberia pasar por la experienia de entrenar a un equipo de niños como parte de su formación (yo al principio pensé que sería fácil porque yo había entrenado a equipos universitarios, pero no, es completamente distinto, más exigente y por ser niños requieren más atención).

Yo aprendí a ver el juego de Rugby desde otra perspectiva, ahora lo disfruto y aprecio más, ahora soy más paciente y tolerante y veo el éxito más a largo plazo. Para mi el éxito no es ganar un juego a toda costa, es ver que los jugadores puedan hacer en la cancha lo que les enseño en cada entrenamiento, y además sentir que los jugadores disfutan lo que hacen tanto como lo disfruto yo.

El entrenador es en definitiva el factor más impotante en el proceso de formación de los jugadores porque el debe ayudar a 15 jugadores dentro de la cancha a jugar un efectivo, seguro y disfrutable juego de rugby.
a. Enseñando habilidades y técnica, sin importar el nivel de los jugadores.
b. Chequeando el desempeño de todos los jugadores, siempre buscando errores y fallas, nunca piense que no hay fallas. Siempre hay algo que mejorar.
c. Corregiendo los errores y fallas de los jugadores, y
d. Motivando y estimular el uso de las habilidades y técnica en un ambiente de entrenamiento seguro y agradable, además en los juegos.

El rugby, mi pasión


Desde que empecé a jugar rugby en el año 1991 he sido un fiebrudo (asi le decimos en Venezuela a las personas apasionadas por algo) de este deporte, pero después de quince años jugando siento que ya es tiempo de colgar las botas, así que la temporada de 2007 será mi última como jugador pero no dejaré mi pasión por el rugby a un lado. Desde 1993 tambíén he sido entrenador de distintos equipos y la experiencia de enseñar a otros a jugar rugby me gusta mucho.

Como entrenador de rugby disfruto lo que hago, soy observador, arriesgado, me gustan los retos, soy flexible, abierto a las nuevas ideas, cambios. Soy apasionado por el rugby donde los jugadores tienen la oportunidad de jugar, disfrutar y demostrar sus habilidades; hay respeto y colaboración existe la camaredería, el compañerismo entre los que estan dentro y fuera de la cancha. Soy amante del rugby como un estilo de vida, como parte de desarrollo integral del individuo y como deporte de experiencias y amigos inolvidables.

Asi que después que me retire como jugador me concetraré en entrenar a otros. Durante las dos últimas temporadas he aprendido y entendido que el papel de un entrenador es ayudar a desarrollar y mejorar la confianza, habilidades y técnica de los jugadores y darles la oportunidad de tomar riesgos, decisiones, y de usar todo lo aprendido en la cancha. Pero lo más importante es hacerlo con alegría y disfrute, porque si ellos no disfrutan lo que hacen se desmotivarán y no regresarán al próximo entrenamiento, la siguiente temporada.