Tuesday, March 27, 2007

Revolución Roja en crisis




El Queensland Reds (equipo profesional de rugby que representa al estado Queensland, Australia) perdió nuevamente ahora sólo por dos puntos 21-19 ante los Chiefs de Sur Africa. Después de haber sido derrotados 38-3, la semana anterior por Western Force (equipo basado en Perth, Australia), y este resultado representa la séptima derrota consecutiva de los Reds en ocho partidos disputados: un record para la franquicia y sólo un milagro los haría clasificar a las semi finales del torneo.

Una vez más numerosos errores en el manejo de la pelota, deficiencias en el ataque, inexperiencia de parte de muchos jugadores jóvenes e indisciplina redujeron cualquier posibilidad de victoria del equipo Queensland ante el visitante.

La revolución de Queensland.
Un cambio de imagen, nuevo coach, nuevos jugadores, nuevos patrocinantes y un nuevo slogan “Red Revolution” (Revolución Roja) fueron presentados por el QRU en Brisbane (Queensland Rugby Unión) al inicio de la temporada de Super XIV, al relanzar el equipo de los Reds a la temporada 2007. Una nueva temporada llena de expectativas por parte de seguidores, patrocinantes, jugadores, directivos y entrenadores.

Pero según Wikipedia revolución se conoce a lo largo de la historia como aquellos “cambios o transformaciones radicales y profundas respecto al pasado inmediato en el ámbito económico, cultural, religioso, político, social, militar, etc. que han traído consecuencias trascendentales, y han de percibirse como súbitos y violentos, como una ruptura del orden establecido o una discontinuidad evidente con el estado anterior de las cosas y si no es así, debería hablarse de una evolución, de una transición o de una crisis”.

Los últimos resultados alejan a los de Queensland de cualquier proceso de cambio o transformación y sólo muestra una profunda crisis que se ha venido acentuando en los últimos años. Los Rojos han conseguido sólo seis puntos en siete partidos jugados esta temporada. Vencieron en su primer partido en casa a los Hurricanes (equipo de Wellington, New Zealand) 25-16, y desde entonces han perdido consecutivamente con Crusaders (New Zeland) 22-33, Brumbies (ACT, Australia) 3-6, Lions (South Africa) 20-26, Highlanders (New Zealand) 17-33, Western Force 38-3 y Chiefs.

Aunque Eddie Jones coach del equipo de Queensland, en entrevista publicada por Rugby Heaven antes del partido, recalcó que esperaba ganar cuatro de los seis juegos que restaban de la temporada, pero una vez más parecen esfumarse la esperanzas de fanáticos y patrocinantes de ver a los Rojos en una final del campeonato de Super XIV, el torneo profesional más importante en el Hemisferio Sur.

Los Reds de Queensland no han clasificado a una semi final desde 2001, cuando perdieron ante los Brumbies (equipo de Canberra, Australia) y esta ha sido su mejor actuación en los últimos seis años. El año pasado terminaron en el puesto doce de la tabla a solo dos puestos del último lugar y de la no deseada cuchara de madera, premio que se le otorga al peor equipo del torneo, premio que parece no escapárseles de las manos al final de esta temporada.

Ahora parece que solo queda esperar, ante las promesas hechas por el profeta Eddie Jones después de la séptima derrota, en entrevista publicada por "El Australian" al asegurar que los de Queensland ganarán el Super XIV en 2011.

Ensayo y Error



“Errar es de humanos” dice la frase pero probablemente uno de los mayores temores que tenemos los seres humanos es a fallar, cometer errores, equivocarnos. Y en la mayoría de los casos buscamos la perfección en lo que hacemos y por ello, muchas veces dejamos a un lado nuestras fallas y no nos preocupamos por corregirlas, solo nos enfocamos en las fortalezas, en lo que mejor hacemos. Pero como entrenador de rugby debe ocurrir todo lo contrario, porque las fallas nos permiten ser mejores. “ Y como dicen por allí la perfección es enemigo de lo bueno”. Así que como entrenador es mejor atreverse a ensayar cosas nuevas, cometer errores y corregirlos hasta hacerlo bien.

El pasado miércoles fue el cuarto entrenamiento de la temporada. Cada entrenamiento lo pienso por varios días y lo planifico basado en los errores o debilidades de los jugadores durante la última práctica o el juego. Aunque hay otra forma, para algunos quizás más fácil: se planifica basado sólo en “las fortalezas” del equipo y se establecen patrones de juego que los jugadores deben aprender y ejecutar una y otra vez hasta la perfección. Pero este plan no permite que los jugadores corrijan sus errores y ejecuten habilidades o técnica “naturalmente”

El plan.

La planificación de cada entrenamiento debe ser detallado, y progresivo, es decir se debe comenzar siempre con un ejercicio fácil y terminar con otro más difícil, se debe especificar tiempo de duración, materiales a utilizar (balones, conos, sacos), el tamaño del espacio a utilizar y el número de participantes. Es muy importante hacer énfasis en los factores que inciden en la correcta ejecución de la técnica (como por ejemplo la posición del cuerpo durante el contacto).

Para mi es realmente difícil planificar entrenamientos de sólo una hora, más aún cuando son jugadores de corta edad, que requieren mucha atención, se distraen fácilmente y pierden la concentración, además su memoria es más corta que la de los adultos. Por eso deben ser entrenamientos donde los jugadores se diviertan y aprendan progresivamente.

Algunos errores

Después de mi experiencia del año anterior no hice ningún plan detallado para el primer entrenamiento. Ese día se hacen las respectivas presentaciones de los jugadores, entrenador, manager y de todo aquel ligado con el equipo, por eso el primer día es muy corto, sólo treinta minutos. Hacer un plan detallado hubiese sido pérdida de tiempo. Solo planifiqué que jugaran tocata, con algunas variantes, y eso ayudaría a que se conocieran, se rompiera el hielo. Y a mi me permitió revisar las habilidades y técnica de los jugadores, ya que la mayoría eran nuevos.

En la segunda practica si hice un plan detallado, pero no funcionó muy bien, fue un poco desastroso el entrenamiento, los jugadores estaban como “eléctricos”, muy distraídos, desconcentrados y no logré captar la atención de todos. Trate de hacer un ejercicio con pelotas de colores que ayuda a mejorar la visión y concentración pero más pudo “lo otro” que los distraía. Persistí con las pelotas de colores hacienda otro ejercicio pero tampoco dio buen resultado. En casa, revise todo el entrenamiento, de arriba abajo, todo lo que había pasado, los ejercicios que planee y la dificultad mostrada por los jugadores en la ejecución. Y llegue a la conclusión que fue definitivamente la concentración y atención de ellos. Entonces me revise yo, como lo planee, y como se lo explique a los jugadores. Fue entonces cuando me percaté que debía ser mas explicito, preciso y dejarles un poco más claro porque hacíamos ese ejercicio y poco a poco ir aumentando la dificultad. Mi error fue asumir que ellos siempre son capaces de hacer o entender algo “que no es tan difícil”, pero siempre hay dificultad, de mayor o menor grado para cada uno de los jugadores, por eso hay que explicarlo todo, claro y detallado.

En la siguiente sesión, pensé que podía recuperar, de cierto modo, el tiempo perdido en las dos sesiones anteriores. Planifiqué seis ejercicios, algunos de manejo de balón otros de contacto (tackle e introducción del ruck) en una hora. Fue demasiado, al final sólo pudimos hacer cinco, explicados detalladamente, y muy bien ejecutados, aunque todavía hay fallas que corregir.
Aprendí entonces, que no es importante la cantidad de ejercicios que se planifiquen y hagan sino la calidad, y es la dinámica del grupo la que determina cuando un ejercicio “bien hecho” termina. Calidad debe ser el moto de todo entrenador.

En el último entrenamiento, el pasado miércoles, la interacción y comunicación con los jugadores fue muy buena, ahora al inicio del entrenamiento, hablamos de las fallas y lo que vamos a hacer en el entrenamiento, la planificación estuvo mejor, el plan esta estructurado en cuatro partes: calentamiento, ejercicios individuales, ejercicios de grupo y juegos dirigidos. Esta vez la dinámica del grupo me permitió que cumpliéramos con casi todo el plan.

En conclusión puedo decir que es muy importante comunicarse siempre con los jugadores, ser flexible y estar siempre abierto a cambios en el plan, además de no forzar o presionar a los jugadores a cumplir todo al pie de la letra, y de no temer a probar ejercicios nuevos y mucho menos a equivocarse.

Thursday, March 8, 2007

El secreto del éxito



No es un secreto que el éxito contínuo de un equipo, club o selección nacional depende de la generación de relevo, de la preparación de los jugadores que vienen atrás, los más jóvenes, los más inexpertos. Por ello no hay que negar la importancia del desarrollo del rugby infantil y/o juvenil.

El primer error, quizás el más común que es cometido por entrenadores, desarrolladores o por quienes están ligados a la promoción y desarrollo del rugby infantil o juvenil es creer que esos jugadores de tan corta edad y experiencia son mini adultos. En la mayoría de los casos pretendemos que aprendan, piensen, y jueguen como los mayores. Yo en algunas ocasiones he cometido ese error. Afortunadamente la dificultad en la ejecución y la falta de entendimiento mostrada por los jugadores durante el ejercicio me ayuda a darme cuenta que algo anda mal, y rápidamente me obligo a corregir el nivel del ejercicio y a hacerlo más fácil para ellos. Definitivamente no importa el nivel o la edad del jugador, siempre hay que empezar por lo más básico y progresivamente aumentar el grado de dificultad. Hay que hacerlo siempre fácil.

También se apresura su preparación física, técnica y son puestos a jugar antes de tiempo, y seguramente en divisiones o categorías que por su edad o preparación no le corresponde. En la mayoría de los casos éstos jugadores terminan sufriendo lesiones físicas o mentales que terminan dañando al “potencial jugador” y por ende alejándolo de las canchas de rugby.

El desarrollo de los jugadores de corta edad y poca experiencia lleva tiempo, y por ello como entrenador hay que ser paciente, Eso no ocurre de la noche a la mañana. Debe ser progresivo. El objetivo de todo entrenador debe ser enseñar técnicas, desarrollar destrezas y corregir errores basado en las capacidades y habilidades psicológicas y físicas. Pero no todos los jugadores aprenden igual hay jugadores que aprenden más rápido que otros, algunos son más distraídos y les cuesta más concentrarse y en le caso de los niños la memoria es mas corta. El ser entrenador de niños y jóvenes no es tarea fácil, sobretodo porque hay que ser flexible, tolerante y paciente., y cada entrenamiento o juego es un aprendizaje, una experiencia la cual todos los jugadores deben disfrutar sin poner en riesgo su seguridad e integridad. Y
Dejando a un lado el sentimiento de competencia y ganas de victoria que persigue a muchos entrenadores.

Por ejemplo en Australia solo a partir de los nueve años es permitido el tackle y para las edades inferiores es sólo tocata (no es permitido el tackle, sólo tocar con dos manos, a nivel de la cintura al jugador que lleva la pelota) y es a partir de los once años de edad que pueden empujar en el scrum (máximo 1 metro) y disputar la pelota en el line-out además de patear la pelota en juego abierto. Y dos años depuse es que los jugadores empiezan a jugar full rugby (30 minutos cada tiempo) en categorías con intervalos de dos años (máximo) en cada nivel

Por último son los padres y representantes el principal soporte en el desarrollo del rugby infantil, son ellos los principales motivadores, el apoyo del coach fuera de la cancha, los responsables de la alimentación del jugador , la cual influye en el desempeño de éste en la cancha y son ellos quienes llevan y traen a los niños a los juegos y entrenamientos, definitivamente son ellos los que tienen la última palabra.

Thursday, February 15, 2007

Planificar para ganar



Una nueva temporada como coach comienza en las próximas semanas, pero desde hace como un mes empecé a planificar el nuevo año. Planificar puede ser muy aburrido, tedioso y para ser honesto yo en Venezuela nunca lo hice, no recuerdo haberlo hecho. Quizás llevaba mis ideas en la cabeza, pero ahora sé que eso no es suficiente. Hay que escribirlo todo si se quiere tener éxito, planificar me ayuda a tener una idea mas clara de cada entrenamiento, los errores y progresos de los jugadores y el equipo.


Lo primero que hice, hace unas semanas atrás, fue escribir en un papel que es lo que yo quiero lograr con mis jugadores y el equipo, por ejemplo este ano yo quiero que mi equipo sea mucho mas competitivo es decir que tenga un nivel técnico y habilidades suficientes para jugar buen rugby y establecer un estilo de juego que nos permita ganar convincentemente. Pero para lograr eso pensé en otros factores que directa o indirectamente podrían afectar el desempeño de los jugadores. Cuando digo mas competitivo, también incluyo a todo lo que pasa afuera de la cancha. Siempre he creído que uno debe vencer al oponente tanto dentro como fuera de la cancha, porque lo que pase afuera de ella es el reflejo de lo que pasa en el momento del juego. Pensar y hacer las cosas diferente a los demás es el punto de partida para vencer al equipo contrario.

En este sentido la temporada pasada fue un poco desastrosa, los jugadores llegaban tarde a los entrenamientos y juegos, algunos no aparecían, a uno de ellos olvido una vez los uniformes en casa. A veces tampoco comían antes de jugar o comían comida rápida antes del juego, justo antes de calendar o inmediatamente antes del juego.

Todo esto tiene que cambiar si quiero tener un equipo mas competitivo. Crear una cultura de equipo que incluya a padres, manager, entrenadores y jugadores fue el primer factor a considerar, eso implica crear y establecer normas de conducta o compartimiento, disciplina, puntualidad a las que todos tenemos que acogernos.



El segundo factor es que el rendimiento de los jugadores en la cancha depende de lo que comen, y eso no es un secreto, y en vista de lo que paso el ano pasado he estado buscando información sobre nutrición para jugadores de rugby que sea fácil de leer y entender para los padres de mis jugadores. La idea es tratar de mejorar un poco la calidad de alimento que mis jugadores consumen y en el momento que los comen para mejorar se rendimiento.

El tercer factor en el que pensé fue en la fortaleza mental de los jugadores, no se puede ganar si se piensa o se cree en lo contrario, el ano pasado tuve a un jugador que siempre que íbamos abajo en el marcado me decía que íbamos a perder y su lenguaje corporal y actitud era de un perdedor, (a pesar que faltaba tiempo suficiente para empatar y ganar). Afortunadamente no contagiaba a los demás con su negatividad pero eso podría pasar. Esto lo tengo que atacar y mejorar, no puedo tener perdedores en el team, mas aun cuando rugby es un deporte que es 80% mental. La fortaleza mental de un individuo o equipo refleja su lenguaje corporal, su actitud. Un psicólogo en el curso que asistí en New Zealand revelo que la “fortaleza” de los All Blacks es 85% mental.
Lo mas fácil seria sacar al jugador del equipo, pero esa no es la idea, si vuelve con la misma actitud hablaré con el, pero para mejorar esto tengo que crear mayor confianza (en ellos mismos) en mis jugadores, ellos tienen que estar seguros que lo que hacen es la mejor opción, si no lo es, pronto se corregirá y se hará mejor y para esto tengo motivarlos mas y reconocer mas las decisiones que toman y lo que hacen. Ser un entrenador con actitud siempre positiva a pesar del resultado o del desempeño individual o colectivo es muy importante en la formación de los jugadores.

El cuarto factor en el que pensé fue en las condiciones físicas (fitness) de los jugadores. Pero considerando la poca cantidad de tiempo que tenemos juntos para entrenar (una vez a la semana) no puede dedicar más de quince minutos exclusivamente al acondicionamiento físico, pero a la vez es vital si quiero que mis forwards jueguen el tipo de rugby que quiero jugar esta temporada, así que creo que mezclar en el calentamiento y después de estirar algunas actividades de velocidad, resistencia y fuerza podría funcionar. Voy a probar. Una tocata podría ser otra opción.



Y como último factor en que pensé fue en buscar ayuda externa (entrenadores de atletismo, referee, etc.), además de nuevas ideas que me ayudaran a mejorar, por ejemplo el estilo de correr y la velocidad de los jugadores o a conocer, entender y utilizar las reglas, durante los entrenamientos y juegos.

Después de escribir y tener una visión mas claras sobre estos factores que pueden afectar el rendimiento escribí todo lo que tiene que ver directamente con habilidades, destrezas y técnicas dentro de la cancha, como por ejemplo ataque, defensa, pases, apoyo, patadas, ruck, mauls, scrums, y line-outs. Ahora tengo una idea más precisa de como serán los entrenamientos.

Friday, February 9, 2007

Es tiempo de retirarme.



La temporada comenzó y decidí no volver a los entrenamientos. Creo que llegó el momento de colgar las botas, guradar el protector bucal, el protector de hombros y el casco. Ya tengo 35 años, pronto 36 y aunque mi desgaste físico no se compara con el de cualquier rugbista australiano, inglés o new zelandés que a los 33-34 se retira, al final de la pasada temporada estaba exhausto, demasiado agotado. A lo largo de los dieciocho juegos, que dura la ronda eliminatoria y sino llegas a las finales, como fue en mi caso, sentí que me costaba mucho más recuperarme. Estaba tan agotado que me tomé un largo descanso, aumente de peso, perdí condiciones y fue en enero que empecé a correr nuevamente. Me llamaron para el inicio de los entrenamientos pero no estaba siquiera 50% en condiciones físicas y mentalemnte no estaba preparado. Tenía y tengo muchas cosas en que pensar fuera del campo de rugby. Fue duro, lo pensé muchas veces, pero finalmente tomé la decisión de no volver. Y Rugby es un deporte que no se puede jugar al 50% ni física ni mentalmente. No se si sea una decisión definitiva, aunque el año que viene tendré 36.



Las ganas y la pasión por jugar no han desaparecido. Yo empecé, en el año 91, como centro, después me pasaron a wing, luego open flanker (mi posición favorita) y finalmente hooker. Fueron más de quince años de rugby, no se cuántos partidos y menos aún recuerdo el número de tries que anoté, creo que no muchos, pero son muchos los recuerdos y momentos inolvidables; Sierra Maestra, el peor campo de rugby que he visto y jugado en mi vida; el primer juego con la UCV, 56-0, el día del corte de cabello que desde entonces llevo; los terceros tiempos en la parroquia con la guarapas del Brujo; el equipo B y el primer título en campeonato nacional de segunda división; Karives y la derrota a la UCV; y los BUHOS, tres años de alegrías, mucho corazón, poco nivel pero gran disposición a aprender. Tampoco puedo olvidar el viaje a Medellín, todos juntos como un equipo; el torneo de Trinidad con los panas y el tour a Londres y Barcelona, un nuevo mundo para todos, con el mundial de mujeres incluído. Mi peor momento, tampoco lo ovido, mi lesión del hombro y mi salida forzada de la UCV, en mi opinión injusta, pero eso es historia pasada.



El año pasado terminó muy bien para mi y aunque no logré llgar con mi equipo a las finales del campeonato en mi división en el campeonato de Brisbane, puedo decir que estoy satisfecho, muy felíz y si mi carrera como jugador terminó allí me sentiría complacido. El último juego lideré a mi equipo (fue eligido capitán por ser el más viejo de los jugadores de mi equipo) a una victoria sobre un equipo de New Zealand que nos visitaba, fue un juego duro, apretado, llovía pero pudimos manejar el balón con seguridad y anotar repetidas veces para derrotar a los kiwis. Yo anoté un try, realmente me lo disfruté, fue desde un line-out, en sus 22, me dieron un pase y sólo tenía al wing en frente, y con un hand off problema resuelto, contué hasta los palos y alli me sambullí como en cualquier piscina, para dejar la pelota en pleno medio. Fue fantástico, para mi un momento soñado, jugar contra un equipo de NZ, lloviendo (en mi pais cuando llueve se suspenden los juegos), try en el medio, ser el capitán y ganar...Al final de la temporada fui reconocido como forward del año en mi división dentro de mi club. Definitivamente creo que no habrá un mejor final.



Ahora mi pasión por el rugby se concentra en mi carrera como entrenador de rugby, desde hace algún tiempo lo hago y me gusta mucho hacerlo, también me da gratísimas satisfacciones enseñar y desarrollar jugadores, compartir con ellos y disfrutar cada entrenamiento y juego. Yo espero que ellos también lo disfruten tanto como yo, eso para mi es lo más importante.

Thursday, February 8, 2007

Wellington...la capital del rugby


Estuve en Wellington, la capital de New Zealand, la casa de los Hurricanes y sede de la Federación de Rugby de ese país. Fuí a un curso de rugby práctico para entrenadores, en la Academia International de Rugby. La experiencia fue extraordinaria, lo mejor que he vivido como jugador, entrenador y seguidor de este deporte. Fue un curso intensivo de tres días; me enseñaron desde qué comer, cómo pensar, cómo tratar y manejar a los jugadores y finalmente la forma más efectiva de jugar. Preparación física, nutrición, concetración y preparación mental, ataque, defensa, line-out, maul, rauck, scrum, fueron alguno de los temas del curso. Aprendí muchísimas cosas nuevas, corregí algunos de mis errores y ahora tengo una percepción distinta del juego, los jugadores, sus fallas y como corregirlos. En New Zealand no se complican, son demasiados observadores y no andan con rodeos para hacer las cosas excelentemente.


Además tuve la oportunidad de ir a los Sevens de Wellington como parte del tour mundial que se juega cada año en varias ciudades del mundo. Fue un gran evento de rugby, Samoa le ganó a Fiji (equipo que yo apoyaba) la final, pero la eliminación de los locales no disminuyó los ánimos del público que incansablemente aplaudía y premiaba con ovación a todos los equipos vistantes que salían al campo. Indudablemente que la bulla era ensordecedora cuando aparecían los hombres de negro. Los wellingtonian son realmente apasionados por el rugby y como parte del show, en el estadio todo el mundo estaba disfrazado, pude ver disfraces de todo tipo, tamaño y colores. Fue una verdadera fiesta de rugby, como nunca he visto antes.

La ciudad es muy bonita, no muy grande, es fácil de recorrer caminado. Las personas que conoci fueron muy amables, amigables y siempre dispuestos a ayudarme, guiarme por la desconocida ciudad. Curiosamente todos sabian y conocian a Venezuela, por su petróleo, nuestras "Mis Universos" y algunos llegaban mas allá...el campo político. Pero ninguno había conocido a un venezolano antes.

Tuesday, January 16, 2007

Ganar, ganar, ganar!!! (Segunda parte)


Terminó el Suramericano de Sevens en Chile y la actuación de Venezuela, fue demasida tímida, el equipo masculino no obtuvo victorias y el equipo femenino consiguió apenas un tercer lugar. Y si comparamos la actuación de los venezolanos con otros equipos de la region B de América del Sur; Brasil, el archirival de la vinotinto, logró una victoria ante los venezolanos en la primera ronda y el equipo femenino se tituló campeón del evento. La única victoria de Venezuela, en siete juegos, ante los cariocas fue en el 2003, el resultado fue 31-16.

Y yendo más atrás, Brasil se tituló Campeón en el pasado Suramericano de Rugby en Caracas y si vemos los últimos tres años, la conclusión no es nada positva; si medimos estos resultados a nivel de selecciones encontramos poco progreso para Venezuela que ha también bajado unos puestos en el ranking mundial. La última victoria de la selección fue en octubre del 2006 ante Perú en el Suramericano de Caracas, pocos días después de haber perdido ante Colombia 28-22, y si comparamos los años de rugby que tienen estas naciones, fue un esquálido marcador a favor de la vinotinto de 6-0. Es como si en fútbol, Inglaterra jugara contra Venezuela, en Londres y los locales sólo anotaran un gol. Seguramente ardería el futbol ingles.

Pero en Venezuela, nada arde ni cambia nada y ante este panorama sólo queda preguntarse ¿Qué pasa en Venezuela con el desarrollo del rugby y las selecciones nacionales? ¿Cuáles son los planes de la Federación, de los desarrolladores y del entrenador nacional en los próximos cuatro años?

Recuerdo que en las eliminatorias del Mundial del 2003, no hace mucho, en el 2001, la selección nacional vapuleaba a sus oponentes, pero desde entonces la brecha se ido cerrando cada vez más y ahora los resultados se han invertido, son los oponentes quienes vapulean a Venezuela. Desde Octubre del 2001, la vinotinto no ha ganado más de dos juegos consecutivos, 55-0 ante Colombia y 46-19 ante Peru.

Con todo esto, lo único que puedo decir es que definitivamente hay deficiencias en Venezuela, y eso debe cambiar rápido y efectivamente, o por lo menos empezar a planificar enfocado a hacer cambios progresivos que lleven a victorias con un excelente uso de técnica y habilidades individuales y colectivas y por supuesto a conseguir mucho más de dos victorias consecutivas. Exite potencial y mucha disposición de jugadores y seguidores pero desafortunadamente, los planes, politicas, estrategias empleados por quienes dirigen y planifican el rugby nacional o los que se encargan de lo técnico y el desarrollo no son nada efectivos, al comparar el número de victorias y derrotas (desde 2001), las últimas superan a las primeras (9 – 14). Definitivamente el rugby en Venezuela ha involucionado, y seguiremos bajando en el ranking mundial sino se pensamos y actuamos como GANADORES.

Ganar, Ganar, Ganar!!!



En Venezuela como entrenador siempre quise ganar a toda costa, y ahora que veo hacia el pasado, siento que hubo mucha presión para ganar, y a los jugadores sin tener mucho nivel técnico les exigi demasiado. Quizás, esa fue una de las mayores causas de todos los problemas de actitud, dentro y fuera de la cancha, que tenía con los jugadores del equipo. Había una fuerte resitencia en el grupo al éxito.

Mi error, indudablemente, fue pensar que el equipo tenia talento y mucho potencial y podia ganar, pero no me dí cuenta que no teníamos el nivel técnico ni las habilidades necesarias y sufcientes para ganar convincentemente, en dos años, sólo ganamos un par de juegos.

Jim Greenwood en su libro Total Rugby, dice que ganar es una necesidad imperativa si se quiere recibir apoyo de los jugadores, fanáticos, medios y patrocinantes, pero aclara que sólo a nivel “élite” (selecciones nacionales, equipos profesionales) es una necesidad.

A nivel de clubes (aficionados o sociales) lo más importantes es promover la participación. Para los jugadores, sentirse parte y formar parte de un equipo; y para los entrenadores desarrollar las habilidades y técnica de los jugadores, son las prioridades. Ganar a toda costa para Greenwood significa ganar convincentemente, es decir, vencer al oponente una y otra vez mostrando un buen nivel de técnica y destrezas dentro de la cancha. Además de una excelente cultura de rugby fuera de ella.

Venezuela volvió a perder en rugby, y parece ser que en Venezuela no saben (quienes dirigen la Federación y muchos otros jugadores y seguidores del rugby) separar el social rugby del nivel élite al “planificar la selección” y al momento de medir éxitos y fracasos de la selección nacional.

Cuando la vino tinto (asi se denomina al equipo nacional de rugby, igualmente al de fútbol, por el color de su uniforme) sale a la cancha juega, según sus seguidores y dirigentes, con el corazón, con garra, con orgullo pero por los resultados, no con el nivel técnico suficiente para derrotar a sus similares. Hace poco la vino tinto terminó tercera detrás de Brasil y Colombia y no muy lejos en la tabla de Perú en el Suramericano de Rugby en Caracas. Y este fin de semana perdió todos los juegos en la primera ronda en el Suramericano de Sevens en Chile (modalidad más rápida de Rugby, donde siete jugadores por equipo tartan de anotar la mayor cantidad de puntos posibles en dos tiempos de siete minutos).

El primer partido terminó 54-0 a favor de Argentina, después fueron los uruguayos quienes salieron victoriosos 47-0 y finalmente los vecinos de Brasil vencieron a la vino tinto 26-5. Un vez más quedó demostrado, en términos generales, el bajo nivel ofensivo y defensivo de Venezuela y eso no es otra cosa que producto de la errada ejecución en los programa de desarrollo y seguimiento de jugadores a nivel de selecciones, y el poco apoyo de quienes dirigen el rugby hacia los clubes y jugadores no elites.

Después de estos resultados, como es costumbre, no faltará quien felicite a los jugadores y sus dirigentes por el esfuerzo, como es costumbre, y olvidando o quizás no reconociendo que a nivel de selecciones y campeonatos suramericanos o mundiales no son los esfuerzos, ni el corazón, ni la garra los que anotan los puntos y ganan los juegos. En ese nivel se anotan puntos con destrezas, condiciones físicas y buen uso de la técnica y lass habilidades individuales y colectivas.

Ante estos resultados en los último años, en cualquier Fedeación de Rugby del mundo con alto sentido de gerencia, responsabilidad y que apunta a la excelencia (en este caso a tener el mejor equipo nacional de la region B de América del Sur), lo menos que hubiesen hecho es poner sus cargos a la orden, desde el presidente hasta el coach, por no haber conseguido "la formula" para tener un equpo nacional ganador.

En el caso de Venezuela, no es difícil imaginar, entonces, que se seguirán repitiendo estos resultados una y otra vez, y se seguirán justificando las derrotas, reconociendo sólo los méritos del oponente y no corrigiendo nuestras limitaciones.

Wednesday, January 3, 2007

2007: Nueva ley desde el primer día


Ha comenzado el ano 2007, el año del mundial de rugby y desde el primer dia del año entro en vigencia la nueva ley del scrum. Ley que será puesto en práctica por los árbitros en todos los niveles y canchas del mundo.

El scrum o mele como le dicen los argentinos ha sido el principal tema de coversación cuando de se ha hablado de seguridad en el rugby recientemente. Pero equipos como los All blacks y los Pumas de Argentina, son reconocidos en el mundo por haber desarrollado la mejor técnica, y los más potentes y fuertes forwards o delanteros (como se les dice en español) en el scrum, mientras equipos como Australia e Inglaterra no han corrido con la misma suerte y actualmente su técnica en el scrum no es de las mejores y sus delanteros no son tan fuertes y potentes.

En el juego de semi finales entre los Wallabies (equipo nacional de Australia) y los All Blacks (equipo nacional de Nueva Zelanda) del pasado Campeonato Mundial, Ben Darwin, pilar de los Wallabies sufrió una lesión de cuello durante un el colapso de un scrum. Afortunadamente el “mayday” (palabra utilizada por los jugadores en el scrum, cuando sienten excesiva presión en el cuello o la espalda corriendo el riego de una lesión) fue escuchado por el árbitro y los forwards de ambos equipos. Inmediatamente el arbitro pitó y todos dejaron de empujar, luego los jugadores se separaron lentamnente: primero el número 8, después los flanker, seguido los segunda líneas y por último los pilares y el hooker. Si un jugador permanence en el piso, es recommendable no moverlo, el jugador debe ser atendido por un doctor. "Mayday" salvó la vida de Darwin.

Con todo esto me surge una interrogante: cuando un jugador sufre una lesión en el rugby ¿es culpa de la formación o es culpa de la técnica ejecutada por el jugador? O acaso ¿es culpa del entrenador por haber colocado a jugadores técnica y físicamente no preparados para esa posición? O ¿es también el árbitro el responsable? Creo que si fuese culpa del scrum, como formación el número de lesiones seria muchísimo más elevedo considerando el número de meles que se relaizan durante un juego. Asi que para mi los factores responsables de estas incidencias están en el jugador y el entrenador, ambos responsables del desarrollo de las habilidades y destrezas físicas y técnicas del jugador. Finalmente otra pregunta: ¿Solucionará la nueva ley estas deficiencias?

La nueva ley, la cual contempla el cumplimiento de cuatro pasos previos al contacto o engagement –acunclillarse, tocar, mantener la posicion de distancia, y engancharse- (crouch, touch, hold and engage) es muy similar a la ley para jugadores menores de diecinueve anos, puesta en practica hace algunos anos atrás.

Aunque para muchos esta nueva disposición hace el scrum más seguro y menos brutal, para otros, a pocos meses del mundial, sólo favorece a los equipos menos afortunados en desarrollar una efectiva y potente técnica.

Saturday, December 23, 2006

Todos para uno y uno para todos


Para mí rugby es un juego donde todos deben participar, si se desean tener los mejores resultados. Entrenadores, oficiales, juntas directivas de los clubs o equipos, árbitros, espectadores y representantes son factores muy importantes en la formación individual y conjunta de jugadores y equipos.

Actualmente es un juego donde los jugadores (los buenos jugadores) necesitan tomar decisiones, y utilizar sus habilidades en diferentes situaciones y roles, responsablemente, ahora no es como solía ser cuando yo empecé a jugar, por ejemplo los forwards eran los pesados, “los responsables” del contacto, rucks and mauls, y era muy extraño ver a un forward correr y hacer un buen pase largo. Eran sólo los líneas los rápidos, los que corrían con el balón y dependían de los balones que los pesados limpiaban o recuperaban. Ahora son quince jugadores en la cancha con roles y hablidades muy parecidos, quizás sólo el line-out y el scrum los diferencia más notablemente, hoy en día los más pesados deben ser ágiles, correr, tener un buen pase y visión, y los rápidos deben ser fuertes al contacto y tener buena técnica de ruck y maul.

Aunque de todos esos factores responsables en la formación de los jugadores el entrenador es el más importante, todos, sin excepción deben trabajar en conjunto, y como una empresa, todos apuntando hacia la misma dirección.
Para una empresa su meta debe ser tener ganancias al final del año financiero y crecer como negocio a mediano o largo plazo, para un club de rugby las metas no son muy diferentes. Pero para atraer patrocinantes, nuevos o experiementados jugadores, y crecer como organización hay que ganar, ganar constante y convincentemente, no por casualidad o por mal desempeño o bajo nivel del equipo rival.

Cómo ser entrenador y no morir en el intento (II parte)


Mientras jugué rugby, varios entrenadores, algunos venezolanos, otros ingleses, australianos, todos distintos, con métodos diferentes me enseñaron “algo”, una parte del rugby que sé y conozco, Algunos aportaron mucho a mi formación como jugador, pero otros poco y hubo uno que fue contrariamente desmotivador y no aportó nada. Aunque pensándolo bien aprendí lo que no se debe hacer. De él copie todo, pero para no repetirlo.

Honestamente creo que ha sido el peor entrenador que he conocido, siempre llegaba a los entrenamientos sin un plan, y si lo tenía era siempre el mismo, el mismo calentamiento, los mismos ejercicios y pocas veces intervenía para corregir o cambiar algo, pocas veces le escuche la voz, asi que la comunicación no era muy abierta. Al final me fui de ese equipo y vi desde lejos como el equipo perdía una y otra vez, no sólo en puntos, también en motivación y jugadores.

Este coach murió en el intento y lo peor es que mató al equipo y las posibilidades de ser un equipo ganador y el chance de los jugadores jóvenes o nuevos de aprender.

Pienso que es muy importante que todo coach tenga visión o idea de lo que quiere lograr, además unos valores o principios que lo guien a hacer las cosas. Al inicio de la temporada pasada yo establecí a donde quería llegar con los jugadores y el equipo y escribi en un papel cada uno de los valores o principios que me ayudarían a desarrollar mis objetivos en cada entrenamiento. Al paso de las semanas esos prinicpios fueron mejorandose (gracias al feedback dado por los jugadores durante entrenamientos y juegos). Pero lo más importante es hacer posbile que tanto jugadores como yo disfrutemos el entrenamiento, nos divirtamos.

Mis valores son flexibles, los he cambiado en busqueda de la excelencia al momento de hablar con los jugadores, de planificar cada entrenamiento y en mi desempeño como coach dentro y fuera de la cancha

Cada entrenamiento se debe planificar detalladamente (especificando tiempo de los ejercicios, equipos a utilizar y número de jugadores participar), basado en la corrección de los errores cometidos en los juegos.

Yo reconozco mis limites y capacidades que tengo como entrenador por ello ando en una constante búsqueda de información, leyendo libros de entrenamiento, tomando ideas de otros coaches, ensayándolas y mejorándolas, y asistiendo a distintos cursos y seminarios. El rugby evoluciona y como coach tambien hay que evolucionar.
En Australia para mi lo más difícil ha sido el lenguaje, el cambio en el idioma. Todo mi aprendizaje y conocimiento de rugby era en español. Ahora me ha tocado aprender de nuevo, y mas aún cuando tengo que comnicarme con jugadores jóvenes.

La comunicación es absolutamente imprescindible para que haya un buen entendimiento entre jugadores y entrenador. Como entrenador siempre hay que comunicarse con respeto hacia los jugadores, árbitros, managers, representates y público en general, además debe hacerse con actitud positiva, y siempre motivar e incentivar a los jugadores; el peor error es regañarlos, gritarlos después de un juego perdido, lo mejor que se puede hacer es dejar los comentarios del juego para el entrenamiento, siempre escuche a sus jugadores, los jugadores siempre tienen algo que decir.

Cómo ser entrenador y no morir en el intento


Cuando yo empecé como entrenador en 1995, no había la cantidad de información y recursos de entrenamiento que hay hoy, es responsabilidad del entrenador buscar ideas nuevas, no simplemente copiarlas de otros, cada jugador es distinto, las necesidades del equipo son diferentes y los objetivos y metas también varían. Lo ideal es tomar ideas, modificarlas, mejorarlas y adaptarlas a los jugadores y al equipo.

En dos años de experiencia de rugby en Australia, he tenido la oportunidad de aprender mucho más cosas del juego y mejorar mi visión, técnica y habilidades como entrenador que me permiten ayudar a desarrollar y mejorar la técnica y habilidades de los jugadores.

Creo que todo entrenador deberia pasar por la experienia de entrenar a un equipo de niños como parte de su formación (yo al principio pensé que sería fácil porque yo había entrenado a equipos universitarios, pero no, es completamente distinto, más exigente y por ser niños requieren más atención).

Yo aprendí a ver el juego de Rugby desde otra perspectiva, ahora lo disfruto y aprecio más, ahora soy más paciente y tolerante y veo el éxito más a largo plazo. Para mi el éxito no es ganar un juego a toda costa, es ver que los jugadores puedan hacer en la cancha lo que les enseño en cada entrenamiento, y además sentir que los jugadores disfutan lo que hacen tanto como lo disfruto yo.

El entrenador es en definitiva el factor más impotante en el proceso de formación de los jugadores porque el debe ayudar a 15 jugadores dentro de la cancha a jugar un efectivo, seguro y disfrutable juego de rugby.
a. Enseñando habilidades y técnica, sin importar el nivel de los jugadores.
b. Chequeando el desempeño de todos los jugadores, siempre buscando errores y fallas, nunca piense que no hay fallas. Siempre hay algo que mejorar.
c. Corregiendo los errores y fallas de los jugadores, y
d. Motivando y estimular el uso de las habilidades y técnica en un ambiente de entrenamiento seguro y agradable, además en los juegos.

El rugby, mi pasión


Desde que empecé a jugar rugby en el año 1991 he sido un fiebrudo (asi le decimos en Venezuela a las personas apasionadas por algo) de este deporte, pero después de quince años jugando siento que ya es tiempo de colgar las botas, así que la temporada de 2007 será mi última como jugador pero no dejaré mi pasión por el rugby a un lado. Desde 1993 tambíén he sido entrenador de distintos equipos y la experiencia de enseñar a otros a jugar rugby me gusta mucho.

Como entrenador de rugby disfruto lo que hago, soy observador, arriesgado, me gustan los retos, soy flexible, abierto a las nuevas ideas, cambios. Soy apasionado por el rugby donde los jugadores tienen la oportunidad de jugar, disfrutar y demostrar sus habilidades; hay respeto y colaboración existe la camaredería, el compañerismo entre los que estan dentro y fuera de la cancha. Soy amante del rugby como un estilo de vida, como parte de desarrollo integral del individuo y como deporte de experiencias y amigos inolvidables.

Asi que después que me retire como jugador me concetraré en entrenar a otros. Durante las dos últimas temporadas he aprendido y entendido que el papel de un entrenador es ayudar a desarrollar y mejorar la confianza, habilidades y técnica de los jugadores y darles la oportunidad de tomar riesgos, decisiones, y de usar todo lo aprendido en la cancha. Pero lo más importante es hacerlo con alegría y disfrute, porque si ellos no disfrutan lo que hacen se desmotivarán y no regresarán al próximo entrenamiento, la siguiente temporada.